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Lima No Necesita Un Alcalde

Nancy Arellano
Escrito por Nancy Arellano
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Lima no necesita un alcalde.

Necesita un liderazgo que se ajuste a la realidad de una ciudad de casi 10 millones de habitantes. Con unas relaciones sociales, productivas, y financieras cada vez más complejas e interdependientes, en tanto que regionales y globales. La realidad de hoy no es la del Limeño del siglo XX, ni de los albores del XXI. Es ya la de una ciudad cosmopolita que empieza a cobrar una identidad que combina pasado, presente y se proyecta a futuro; y que no puede seguirlo haciendo de forma particionada e inconexa como un rompecabezas que no se termina nunca de armar.

Lima no necesita un alcalde.

Necesita un liderazgo que agrupe a 44 gestores de cambio, uno por cada distrito y uno que articule la metrópolis con un Plan Ciudad que brinde sentido a las relaciones socioproductivas que en ella se desarrollan, comprendiendo las potencialidades de cada distrito y el subproducto de la dinámica cultural y económica entre ellos. El todo es más que la suma de sus partes. Lima es más que la suma de sus distritos. ¿Cuál es la identidad final de Lima? ¿Cuál es la ruta de identidad limeña?

Lima no necesita un alcalde.

Necesita más que alguien que ocupe un sillón y ostente el título, alguien que tenga claro el sentido, el para qué sirve el cargo. Lima necesita un liderazgo enérgico que visione, proponga, corrija y haga; que sepa comunicar y articular. Lima necesita de un equipo de personas que se responsabilice del caos que trae consigo la delincuencia, la falta de planificación urbana, la canibalización del tránsito, la polución incontrolada, la informalidad y la carencia de proyección de la ciudad de cara a la competencia con otras urbes regionales como Medellín, Bogotá, Santiago o Guayaquil como hub de Suramérica.

Lima no necesita un alcalde.

Necesita un líder y un equipo que haga de esta ciudad que se aproxima a su quingentésimo aniversario en 2035, un lugar de referencia y un destino deseable para los que aspiran calidad de vida. Que la inserte en las dinámicas del siglo XXI y de las tecnologías de la información y comunicación como puente. Necesita un gestor que armonice lo público y lo privado, lo individual y lo colectivo, lo local, lo metropolitano y lo global; con orden y proyección; con identidad propia y diferenciada que mueva turismo propio y capitalice sus recursos y talentos. Alguien que sepa vender la experiencia limeña al mundo.

Reitero, Lima no necesita un alcalde.

Sino un hombre o una mujer con la suficiente capacidad, voluntad y valentía para romper las mafias del transporte, de los puestos en las calles, de la burocracia pendenciera, de la corrupción, irresponsabilidad y de la mediocridad. Lima necesita un líder que valore y reimpulse al transportista respetuoso, al policía y serenazgo comprometido, al funcionario al servicio del ciudadano, al empresario grande o chico pero honesto y emprendedor, el ciudadano motivado.

Lima pide un proyecto realizable y serio en el que todos los limeños estén reflejados y sumados.

Lima no necesita simplemente un alcalde, urge de un limeño con visión, capacidad y liderazgo que tenga un plan de CityMarketing, un Plan Ciudad Lima. Alguien que realmente piense la ciudad, no solo en el cargo.

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Acerca del autor

Nancy Arellano

Nancy Arellano

Directora General de EME La Revista.
Consultor en Branding & Comunicación Política. MsC en Gestión y Gobierno para America Latina, Especialista en Finanzas Internacionales, Lic. en Estudios Liberales con Diplomado en Política Internacional y Escritura Creativa. Bloggera, curiosa lectora, fanática del café y de los gadgets.

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