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Violencia Juvenil y La Carencia Familiar En Su Entorno

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Los últimos acontecimientos suscitados en el Perú reflejan la álgida crisis de violencia por la que atravesamos producto de una carencia de valores. Veamos algunos ejemplos:

  • En el caso de Shirley Silva Padilla, alias “la gata” (joven de 22 años que asesinó a sangre fría a dos personas). Los que la conocían sabían que su papá maltrataba a su mamá, a ella y a su hermano. Su papá andaba por el mal camino, ella sin ningún referente cercano digno de admirar ocasionaría que adoptara ese comportamiento sociópata.

 

  • El caso de Alexander Manuel Pérez Gutiérrez, alias “gringasho” (adolescente de 17 años, condenado a 6 años por matar a 2 personas) fue mas lamentable puesto que él no tiene padres y fue formado por su tío, un delincuente (Roberto Gutiérrez Guzmán, cabecilla de una banda criminal denominada Los Malditos de Río Seco). Dicho familiar cercano lo indujo y lo hizo partícipe de la vida criminal.

En ambos casos observamos que los jóvenes fueron abandonados y no recibieron ninguna clase de educación moral. Crecieron en un ambiente de delincuencia, sin ningún respeto por la vida.

De acuerdo al Informe Estadístico Nº 5, “Homicidios en el Perú, contándolos uno a uno”, publicado por el INEI en junio del 2017 se aprecia que la tasa de homicidios en el Perú es de 7,7 y que el índice de criminalidad y violencia no ha decrecido en los últimos años, estando el Perú a nivel latinoamericano en el octavo lugar de los países en donde existen mayores víctimas de homicidio intencional.

         

Reducir este flagelo de la violencia no sucede de la noche a la mañana, recordemos que muchos de los asesinos a sueldo o no, provienen de una familia disfuncional y buscan respeto y reconocimiento de los miembros de su entorno que en muchos casos no son los más adecuados pues se encuentra plagado de personas con vicios y de mal vivir.

Lo antes narrado ocurre día a día a lo largo del territorio peruano, lo que lleva a pensar que si el ser humano observa día a día en su familia así como en su entorno más cercano que existe un círculo de violencia y de delincuencia sin valores familiares, ni soporte emocional y laboral, ni obligaciones religiosas que satisfagan sus necesidades espirituales, evidentemente va a creer que ese comportamiento es el normal.

Es por ello, que resulta tan importante empoderar a las familias puesto que ellas son la base de la sociedad y es por eso que se debe promover el sano desenvolvimiento de sus integrantes debiendo inculcárseles respeto por su dignidad y sentimiento de justicia por los derechos fundamentales de toda persona. Recordemos que tanto la Constitución Política del Perú (artículo 4º) así como la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), en su artículo 17º protegen a la familia, señalando que es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida por la sociedad y el Estado.

Cabe indicar que las Reglas de las Naciones Unidas para la Protección de los menores privados de libertad, que se adoptaron en la Asamblea General de la ONU Resolución 45/113 de fecha 14 de diciembre de 1990, menciona que para lograr la reinserción de los menores a la sociedad deben tener una vida familiar, educación o trabajo después de ser puestos en libertad.

El Estado juega un papel fundamental en la mitigación de la violencia, sus políticas públicas deben ser de manera transversal en donde el objetivo principal sea el bienestar de la familia pues es allí donde radica principalmente todo ser humano. Aunque muchos digan que dentro de la familia cada miembro tiene diferente estilo de vida e intereses, no debemos perder de vista que el eje de una sociedad son las personas y estas pertenecen a una familia por lo tanto si creces con una base sólida familiar sin violencia es muy difícil que de adulto tus valores se tergiversen.

Además de las políticas represivas que el Poder Judicial en conjunto con el Ministerio de Justicia establezcan endureciendo las penas en la legislación, podría implementarse paralelamente la institucionalización de políticas preventivas en donde participen activamente las carteras ministeriales como: Interior, Salud, Mujer y Poblaciones Vulnerables, Desarrollo e Inclusión Social, Educación y Trabajo; fomentando la obligatoriedad en la asistencia de la salud mental, realizando actividades psicopedagógicas orientadas a fomentar el desarrollo personal así como la creación de empleos encauzados a la resocialización de los internos así como para el pueblo en general.

Finalicemos, preguntándonos ¿Si el Perú tiene extensas áreas de terrenos vírgenes a nivel nacional porque no cultivarlos y hacerlos producir utilizando la mano de obra de los internos que hoy en día se encuentran hacinados en las cárceles existentes?

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Karin Ramírez Figueroa

Karin Ramírez Figueroa

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